Futbol

Infantino pide perdón por el proyecto FFE y la FIFA retira la venta de su filial comercial

Infantino pide perdón FIFA fue la frase que marcó la primera reunión del Consejo del organismo después de la Copa del Mundo, celebrada en Zúrich. El presidente Gianni Infantino reconoció errores en la gestión y en la comunicación del proye…

Infantino pide perdón FIFA fue la frase que marcó la primera reunión del Consejo del organismo después de la Copa del Mundo, celebrada en Zúrich. El presidente Gianni Infantino reconoció errores en la gestión y en la comunicación del proyecto conocido como FFE y confirmó que la idea de vender una participación de la filial comercial de la FIFA a inversores externos quedó descartada de forma definitiva.

La disculpa no calmó el ambiente interno. Varias federaciones europeas de peso mantienen abierta su desconfianza hacia el dirigente suizo y cuestionan si debe seguir al frente de la institución que gobierna el fútbol mundial, en un clima que ya se perfila como antesala de la próxima elección presidencial.

Infantino pide perdón FIFA y entierra el proyecto FFE

Ante el máximo órgano ejecutivo, Infantino sostuvo que la iniciativa buscaba conseguir más inversión para el fútbol en todo el mundo y apeló a la unidad de las federaciones. Sin embargo, confirmó que la propuesta comercial no volverá a presentarse, después de meses de críticas por la falta de transparencia con la que se manejó el plan.

Según lo expuesto en la reunión, juristas externos informaron al Consejo sobre los antecedentes legales del proyecto, cuyos detalles siguen bajo confidencialidad por litigios en curso en Estados Unidos. Ese hermetismo fue, precisamente, uno de los puntos que más molestó a los críticos, que reclaman haber conocido el alcance real de la operación cuando ya estaba avanzada.

Un fondo millonario para calmar a las federaciones

Para recomponer la relación con sus miembros, la administración presentó un programa de solidaridad financiado con los resultados comerciales del pasado Mundial. Las previsiones no auditadas apuntan a un superávit de entre 5.200 y 5.600 millones de dólares para el ciclo 2023-2026, del que se reservaría un fondo fijo de 1.700 millones para imprevistos.

El plan también elevaría la financiación del periodo 2027-2030 hasta 6.350 millones de dólares. De aprobarse, cada una de las 211 asociaciones miembro recibiría una asignación de 25 millones de dólares, además de aumentos para las confederaciones dentro del programa Forward 4.0. La propuesta se terminará de perfilar en diciembre, en Doha, y se votaría en el Congreso del 18 de marzo de 2027, coincidiendo con la cita electoral a la presidencia.

Europa desconfía y África cierra filas

El anuncio económico no cerró la brecha política. Desde la UEFA, la presidenta de la Federación Inglesa y vicepresidenta de la FIFA, Debbie Hewitt, cuestionó la falta de acceso a la documentación del proyecto FFE y puso en duda la capacidad de Infantino para liderar la organización. En Alemania, su federación dio por perdida la confianza en el presidente y reclamó nuevos liderazgos.

En el otro extremo, el bloque africano respaldó al dirigente. Dirigentes de ese continente elogiaron el reparto de recursos entre las asociaciones y el principio de igualdad de voto entre países, y aseguraron que la mayoría apoya la continuidad del actual mandato. Esa división entre confederaciones anticipa una disputa electoral intensa.

Un grupo de trabajo revisará la gobernanza

Como salida institucional, el Consejo acordó crear un grupo de trabajo con todas las confederaciones para revisar a fondo el marco de gobernanza de la FIFA. La Comisión Legal analizará además los procedimientos disciplinarios internos, tras la polémica por una suspensión cautelar aplicada a un jugador durante el Mundial, y la Comisión de Responsabilidad Social evaluará la continuidad del Premio FIFA de la Paz de cara a la cumbre de diciembre.

Lo que se sabe hasta ahora

Lo confirmado es que el proyecto FFE no seguirá adelante, que Infantino pidió disculpas públicas por su manejo y que la FIFA pondrá sobre la mesa un reparto millonario para sus 211 federaciones. Lo que no está resuelto es el futuro político del presidente: Europa pide un cambio, África lo respalda y el voto decisivo llegará en marzo de 2027.

Para el fútbol latinoamericano, y en particular para federaciones como la venezolana, el desenlace importa por una razón práctica: del reparto del programa Forward dependen buena parte de los fondos para infraestructura, selecciones juveniles y fútbol femenino en los países con menos recursos propios.

Por qué importa: cuando Infantino pide perdón FIFA no solo reconoce un error de comunicación; admite que el negocio mundial del fútbol no puede decidirse a puerta cerrada. La pelea por la gobernanza definirá cuánto dinero llega a cada federación y quién controla el deporte más popular del planeta en el próximo ciclo mundialista. — Por LNDH

Noticias relacionadas

Descarga nuestra app oficial

La Noticia De Hoy, disponible en App Store. Las noticias importantes, primero en tu teléfono.

Disponible en App Store