En los últimos años, el colágeno ha ganado popularidad como un suplemento para mejorar la apariencia de la piel, aumentar la firmeza y reducir las arrugas. Sin embargo, un nuevo debate ha surgido sobre la eficacia real de estos suplementos.
A pesar de su amplia disponibilidad en forma de cápsulas, polvos e incluso caramelos, los expertos advierten que la evidencia científica que respalda los beneficios promocionados del colágeno es escasa.
La Dra. Elisete Croco, coordinadora del departamento de cosmiatría de la Sociedad Brasileña de Dermatología, explicó para la BBC que, si bien algunos estudios han demostrado una ligera mejoría en el engrosamiento de la piel en mujeres que utilizan estos productos, la muestra de los estudios es demasiado pequeña para considerar los resultados significativos.
Además, se destaca que la producción de colágeno en el cuerpo humano disminuye con la edad, lo que ha llevado a la industria a promover suplementos orales argumentando que estimulan la producción de colágeno.
Sin embargo, la Dra. Mariele Bevilaqua, dermatóloga del Hospital Moinhos de Vento, advierte que todas las versiones de colágeno son de origen animal, lo que excluye a las personas veganas de su consumo.
A pesar de la controversia, se reconoce que los suplementos de colágeno pueden resultar beneficiosos en situaciones específicas de tratamiento, como antes y después de procedimientos dermatológicos o en casos de lesiones ortopédicas.
No obstante, los expertos enfatizan que las medidas preventivas, como la protección solar, una alimentación saludable y hábitos de vida saludables, son fundamentales para mantener la salud de la piel.
«La respuesta puede estar en una dieta adecuada, con la ingesta correcta de aminoácidos a través de los alimentos. Lamentablemente, las pruebas científicas sobre la eficacia de los productos son escasas».
La médica explica que algunos estudios han logrado demostrar, mediante ecografías, una ligera mejoría en el engrosamiento de la piel de las mujeres que utilizan estos productos.
«Pero es crucial tener en cuenta que estos estudios son realizados por la propia industria y a menudo involucran a 20 o 30 pacientes, una muestra demasiado pequeña para considerar los resultados».
El impacto más significativo para la salud de la piel no proviene de intervenciones, sino de enfoques preventivos, según lo explica la Dra. Croco. Iniciar cuidados desde edades tempranas y construir hábitos saludables en los primeros 50 años de vida es fundamental.
A su vez, la Dra. Mariele Bevilaqua menciona medidas beneficiosas para la piel, como protegerse de la exposición solar, no fumar, mantener una buena alimentación, una hidratación adecuada y una rutina de sueño saludable.
Además, sugiere que, en caso de notar signos de envejecimiento en la piel, se pueden incluir productos con principios activos como ácidos, evaluando cada caso individualmente.
La Dra. Croco también enfatiza la opción de centrarse en intervenciones no inyectables, utilizando tecnologías o procedimientos más naturales.
“Puedes hacer un procedimiento como el microneedling (un tratamiento con agujas muy finas para inducir la producción de colágeno), por ejemplo, dos veces al año, cuando notes leves signos de envejecimiento. Se puede considerar un trabajo preventivo sin exagerar, manteniendo un resultado natural”, afirma la doctora.


