El fiscal del Distrito de Los Ángeles, Nathan Hochman, ha rechazado la solicitud de un nuevo juicio presentada por los hermanos Erik y Lyle Menéndez, quienes cumplen cadena perpetua por el asesinato de sus padres en 1989. En una conferencia de prensa, Hochman argumentó que las nuevas evidencias sobre supuestos abusos sexuales por parte de su padre no son suficientes para justificar la reapertura del caso.
Los hermanos Menéndez habían solicitado un nuevo juicio basándose en una carta escrita por Erik en 1988, donde relataba los abusos sufridos, así como en testimonios de un exmiembro de la banda Menudo que afirmaba haber sido víctima del mismo abuso. Sin embargo, el fiscal consideró que estas pruebas eran «extremadamente deficientes» y no corroboraban adecuadamente las acusaciones.
Hochman explicó que durante el juicio original, los hermanos presentaron múltiples versiones de los hechos y que la defensa propia no fue una de ellas hasta más tarde en el proceso. «Lo que creo es que ellos testificaron sobre ese abuso sexual con todo lujo de detalles. Sin embargo, cuando se trató de cualquier información que corroborara ese abuso, fue extremadamente deficiente», afirmó Hochman.
A pesar del rechazo a la solicitud de nuevo juicio, los hermanos Menéndez aún tienen otras vías legales disponibles. Han solicitado una nueva sentencia al tribunal y un indulto del gobernador Gavin Newsom, basándose en su comportamiento y rehabilitación durante su tiempo en prisión.
El caso de los Menéndez ha resurgido en la atención pública recientemente debido al lanzamiento del documental «Monstruos: La historia de Lyle y Erik Menéndez» en Netflix, lo que ha reavivado el interés en su historia y sus circunstancias. Sin embargo, el fiscal Hochman dejó claro que la rehabilitación no es un tema relevante para la moción de habeas corpus que han presentado.
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Erik y Lyle Menéndez fueron condenados a cadena perpetua sin posibilidad de libertad condicional tras el asesinato de sus padres, José y Kitty Menéndez, quienes fueron asesinados con escopetas en un crimen que inicialmente se pensó estaba relacionado con la mafia. A medida que continúa este caso emblemático, las esperanzas de los hermanos por obtener su libertad parecen desvanecerse tras la decisión del fiscal.


