El ex primer ministro británico, Boris Johnson, sorprendió al mundo al encontrarse con el líder chavista, Nicolás Maduro, en un viaje privado a Venezuela, según afirmaba la portada del The Sunday Times.
Londres ha mantenido una postura firme desde febrero de 2019 al no reconocer la legitimidad de Maduro como presidente de Venezuela. Durante el conflicto sobre la propiedad oficial de las estimadas 1.600 millones de euros en reservas soberanas de oro venezolano depositadas en el Banco de Inglaterra, el Ejecutivo conservador Johnson reafirmó su respaldo al entonces líder opositor, Juan Guaidó, negando autoridad a la Presidencia de Maduro.
Sin embargo, tras la caída de Guaidó, el gobierno británico revalidó su posición de renuncia a la legitimidad de la Administración de Maduro. Aunque retiró a su embajador en Venezuela, aún mantiene a un alto diplomático en su delegación de Caracas. La visita de Johnson, en este contexto, ha añadido un nuevo capítulo a la compleja relación bilateral.
El ex parlamentario Johnson, quien voló al país latinoamericano en un vuelo privado desde República Dominicana mientras estaba de vacaciones familiares, comunicó por texto al ministro británico de Exteriores, David Cameron, los detalles de su concertada cita con el repudiado presidente bolivariano. “Era una visita privada, pero Boris envió un mensaje al ministro de Exteriores cuando se encontraba de camino”, relató una fuente ministerial no identificada al dominical The Sunday Times.
La conversación entre Johnson y Maduro se centró, al parecer, en la rehabilitación democrática del sancionado país. Además, se abordó la reciente tensión en la rica región petrolera de la Guyana británica, cuya soberanía es disputada por el régimen de Maduro.
«Dejó claro repetidamente que no hay esperanzas de normalizar las relaciones hasta que Venezuela acepte la plena democracia y respete la integridad territorial de sus vecinos», aclaró el portavoz de Johnson a medios de comunicación británicos.


