En los últimos días, un vídeo deepfake que muestra a la presentadora Marina Ribel de TVE promocionando una «superplataforma» de inversión de Repsol ha circulado en Instagram, generando preocupación sobre la proliferación de estafas en línea. Sin embargo, este caso es solo uno de los muchos ejemplos de una tendencia creciente en la que los estafadores utilizan inteligencia artificial y suplantan la identidad de medios de comunicación y personajes famosos para engañar a las personas y robar sus datos y dinero.
Marián Sánchez, una creadora de contenidos que alerta regularmente sobre estafas en Instagram, identificó el vídeo deepfake y rápidamente denunció la situación. Sin embargo, ya era tarde, ya que había encontrado otros tres casos similares con diferentes personajes públicos. Estas estafas se han vuelto cada vez más sofisticadas y difíciles de detectar, lo que ha llevado a un aumento preocupante en los casos de desinformación en línea.
La estrategia de suplantar a medios de comunicación y crear noticias falsas se ha popularizado especialmente durante el auge de las criptomonedas. Las redes sociales, incluido Twitter (anteriormente conocido como «X»), se han convertido en un terreno fértil para la proliferación de este tipo de estafas. La falta de moderación y la eliminación masiva de moderadores de contenido por parte del propietario de Twitter, Elon Musk, ha permitido que estos perfiles fraudulentos vuelvan a la plataforma y promuevan campañas engañosas.
Aunque algunas medidas se han tomado para abordar el problema, como la investigación de la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) sobre la plataforma de Musk y la inclusión de direcciones web fraudulentas en la lista de chiringuitos financieros, estas estafas siguen circulando en las redes sociales. La estafa de inversión en criptomonedas se ha convertido en la más común en la actualidad, llevada a cabo por grupos criminales organizados y serios.
Ruth García, técnica de Ciberseguridad para la Ciudadanía del Instituto Nacional de Ciberseguridad (INCIBE), advierte sobre la dificultad de identificar los deepfakes, lo que hace que las personas sean vulnerables a caer en estas estafas. Los estafadores utilizan diferentes fases en su esquema, desde atraer víctimas con promesas de inversión falsas hasta recopilar datos personales sensibles y, en algunos casos, suplantar la identidad de las víctimas. Recuperar el dinero perdido se vuelve prácticamente imposible, ya que estas empresas fraudulentas desaparecen rápidamente.
Las autoridades y los expertos en ciberseguridad instan a la precaución al interactuar en las redes sociales y a verificar cuidadosamente la autenticidad de las noticias y las fuentes antes de realizar cualquier inversión.


