El gobierno de Estados Unidos ha implementado una nueva medida de seguridad que requiere que los migrantes sin pasaporte se sometan a tecnología de reconocimiento facial para abordar vuelos domésticos. Esta medida ha causado confusión entre los migrantes y grupos activistas en Texas.
La Administración de Seguridad en el Transporte (TSA) anunció que los migrantes que no posean una identificación con fotografía adecuada deberán someterse a un proceso de reconocimiento facial para verificar su identidad en los archivos del Departamento de Seguridad Nacional (DHS). Si la TSA no puede verificar la identidad del individuo con los registros del DHS, se les negará el acceso a las zonas seguras del aeropuerto y el abordaje.
La TSA no ha especificado cuándo se implementó este cambio, solo que es reciente y no es una respuesta a una amenaza específica para la seguridad.
Los grupos que trabajan con migrantes expresaron su sorpresa ante este cambio. Los migrantes temen perder dinero invertido en boletos de avión no reembolsables. El reverendo Brian Strassburger, director ejecutivo del Ministerio Jesuita de Fronteras Del Camino, un grupo en Texas que proporciona ayuda humanitaria y aboga por los migrantes, mencionó que esta medida ha causado una gran angustia entre los migrantes.
Anteriormente, los migrantes podían abordar vuelos con documentos proporcionados por la Patrulla Fronteriza. Sin embargo, una migrante ecuatoriana que viajaba con su hijo pudo abordar su vuelo después de permitir que los agentes de la TSA le tomaran una fotografía en un puesto de control.


