El Real Madrid logró una victoria por 3-2 sobre el Almería en un partido con un claro protagonismo del VAR, que intervino en tres ocasiones, generando la indignación del colista de LaLiga. A pesar de que los andaluces tomaron una ventaja de dos goles en la primera mitad, el conjunto blanco, inicialmente carente de intensidad, logró una remontada en la segunda parte, culminando en un gol en el minuto 99 de Dani Carvajal.
El equipo de Carlo Ancelotti, necesitando recuperarse de una derrota en el derbi copero, tuvo un inicio apático, pero reaccionó con cambios estratégicos que despertaron a los jugadores, contando también con la intervención crucial del videoarbitraje. En un momento en el que se cuestionan los arbitrajes desde el club, el VAR, a cargo de Alejandro Hernández Hernández, desempeñó un papel vital en la épica remontada del Real Madrid. Francisco José Hernández Maeso consultó el monitor en tres jugadas casi consecutivas, todas en contra del equipo almeriense, que fue castigado duramente cuando estaba cerca de asegurar al menos un punto.
El Real Madrid afrontó el duelo de manera poco convincente. Los primeros 45 minutos fueron los peores en mucho tiempo, y esta vez no contó con la ayuda de un colista que se le había negado durante toda la temporada. Al llegar al descanso con una desventaja de dos goles y Maximiano sin intervenir, la situación para el conjunto madridista parecía prácticamente impensable.
El equipo madridista cometió el error de ser narcisista y olvidó que en el fútbol la superioridad y la diferencia en la tabla son siempre teóricas. Ya en el primer minuto, sufrió un gol tras otra concesión defensiva que Ramazani no perdonó ante Kepa Arrizabalaga, el portero titular en esta ocasión. Sin embargo, este golpe no despertó ni aceleró al equipo, que pensaba que bastaría con jugar con excesiva lentitud ante los nueve hombres que Garitano colocó detrás del balón.
Vinícius fue el único que intentó imprimirle velocidad al juego local, pero sus desbordes constantes nunca encontraron un rematador, ya sea por la mala posición de sus compañeros o por la falta de pericia del extremo. Ante este panorama, la grada del Bernabéu lanzó una advertencia con la primera pitada después de que Sergio Arribas no acertara con un remate en el centro del área.
Así ha robado hoy el Real Madrid de Florentino Pérez al Almería, colista de la Liga, con este gol con el brazo de Vinicius. https://t.co/H0ycOpepXY
— Fonsi Loaiza (@FonsiLoaiza) January 21, 2024La mejor ocasión del Real Madrid fue un intento de corte de Chumi a centro de Carvajal, que acabó dando un susto a Maximiano. En este contexto, el equipo de Ancelotti, sin soluciones en posesión y solo dando algún indicio de poder hacer algo cuando robaba, complicó aún más las cosas. Un despeje errático de Nacho fue aprovechado por Édgar con una tremenda volea para hacer el 0-2 al filo del descanso, desatando la molestia de la afición local.
Nacho, Mendy y Rodrygo fueron sacrificados en un triple cambio de Ancelotti para intentar cambiar la situación. El Real Madrid salió con la ambición necesaria para la remontada y logró meterse en el partido con un penalti anotado por Bellingham. Poco después, Arribas ejecutó una contra que silenció el Bernabéu. Sin embargo, el monitor volvió a ser adverso para el equipo andaluz, anulando el gol por un manotazo previo de Lopy en la cara a Bellingham.
Hernández Maeso, el árbitro, no tardó en volver al monitor, esta vez dando decisión favorable al Real Madrid al conceder como válido el gol que previamente había anulado de Vinícius por considerar que había rematado con el brazo. El colista perdió su ventaja y tuvo que resistir el ímpetu local durante la segunda mitad. Maximiano evitó el 3-2 con una gran salida ante Vinícius, y Bellingham estuvo cerca de arrebatarle el gol de la jornada a Édgar con una chilena que se fue cerca del palo. Con el Real Madrid lanzado, el añadido dio once minutos y los locales encontraron el gol salvador con un centro cruzado que cabeceó Bellingham y Carvajal ‘cazó’ en el segundo palo.



