Desde 1955, el 10 de marzo fue aprobado por la Federación Médica Venezolana para conmemorar el Día del Médico en Venezuela. Esta fecha no solo celebra la labor incansable de los profesionales de la salud, sino que también coincide con el natalicio de un ilustre médico venezolano: el Dr. José María Vargas.
José María Vargas (1786–1854) fue un hombre excepcional cuya influencia perdura hasta nuestros días. Además de ser un médico y cirujano destacado, también fue escritor, político y catedrático. Su compromiso con la medicina y la vida pública dejó una huella imborrable en la historia de Venezuela.
Después de participar activamente en el proceso de independencia de Venezuela, el Dr. Vargas fue encarcelado por los realistas españoles. Tras su liberación, viajó a Europa para perfeccionar sus estudios médicos y científicos. En 1825, regresó a Venezuela y se convirtió en profesor y Rector de la Universidad de Caracas, conocida actualmente como la Universidad Central de Venezuela (UCV).
Casi un siglo después, otro eminente médico, el Dr. Luis Razetti, sentó las bases fundamentales para la constitución de la Academia Nacional de Medicina y del Colegio de Médicos de Venezuela. Este último órgano fue el precursor de la Federación Médica Venezolana, establecida en 1945. El legado del Dr. José María Vargas fue determinante para estos avances, y su ejemplo sigue inspirando a las generaciones actuales de médicos.
Hoy en día, ser médico en Venezuela es un verdadero reto. Más allá del conocimiento técnico, los médicos deben poseer sensibilidad y virtud. Su labor va más allá de salvar vidas; implica servir a la sociedad con almas nobles y entregadas.
En este Día del Médico, honramos a todos los profesionales de la salud que, como el Dr. José María Vargas, dedican sus vidas al bienestar de los venezolanos. Su vocación y sacrificio merecen nuestro reconocimiento y gratitud.


