El arquero argentino Emiliano «Dibu» Martínez se vio envuelto en una controversia tras un incidente ocurrido al final del partido en el que la selección de Colombia derrotó a Argentina 2-1. Durante la celebración de la victoria colombiana, Martínez golpeó accidentalmente la cámara del camarógrafo Jhonny Jackson, quien se encontraba en el lugar para captar las reacciones post-partido. En una entrevista en vivo con Noticias Caracol, Jackson relató cómo sucedió el altercado y su perspectiva sobre la agresión.
Jhonny Jackson, el camarógrafo afectado, explicó que estaba realizando su trabajo habitual al ingresar al campo para captar las reacciones de los jugadores. «Al final del partido, uno entra a la cancha para tomar reacciones. Yo veo al Dibu mientras saluda al arquero suplente de Argentina, hago la toma, y de la nada, saca y me pega el puñetazo», narró Jackson. A pesar de la agresión, el camarógrafo aseguró que se encuentra bien y que «no pasó a mayores».
Jackson expresó su deseo de transmitir un mensaje a Martínez y a todos los deportistas: «Cualquier ser humano ha perdido un partido importante alguna vez en su vida y creo que la violencia nunca va a llevar a nada bueno». Este comentario refleja un entendimiento de la presión y la frustración que los atletas pueden sentir tras una derrota, pero también subraya la importancia de manejar esas emociones de manera constructiva.
El camarógrafo, que se mostró comprensivo con la situación del arquero argentino, agregó: «Tranquilo, Dibu, fue un partido, lo perdió y yo sé que tendrá más oportunidades, pero es solo un partido. Yo lo entiendo porque estaba caliente, pero no es para tanto». Esta declaración resalta la empatía de Jackson hacia Martínez, reconociendo que la tensión de los partidos puede afectar a los jugadores de manera significativa.
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Sin embargo, Jackson también compartió su frustración por el incidente, señalando que «sintió nervios» en el momento del golpe, ya que lleva la cámara muy cerca de su cara. «Inmediatamente, entró un momento como de rabia porque yo no le dije nada. De hecho, nosotros, por protocolo y ética profesional, no podemos hablar con ellos, no podemos ni saludarlos, ni pedir autógrafos, ni pedir fotografías, nada», explicó. Esta situación pone de relieve las tensiones que pueden surgir en el entorno de alta presión de los eventos deportivos.


