El gobierno de Estados Unidos ha comunicado que no renovará las licencias otorgadas a Venezuela para el comercio de petróleo y gas, que habían sido concedidas como parte de un acuerdo para promover la apertura democrática en el país sudamericano y retomar las relaciones entre ambos países.
Washington había establecido como plazo hasta abril para que el chavismo levantara el veto que impedia la participación de María Corina Machado, líder de la oposición, en las elecciones presidenciales. Sin embargo, la negativa del presidente Nicolás Maduro y sus allegados a retractarse de la inhabilitación ha llevado al Departamento de Estado a anunciar el fin de la tregua entre ambos países.
Las expectativas de que las autorizaciones a empresas petroleras para negociar con Venezuela podrían prorrogarse hasta el 18 de abril se han desvanecido tras la respuesta de Washington. El Estado venezolano ha reaccionado denunciando esta medida como un chantaje: la vicepresidenta venezolana, Delcy Rodriguez, ha advertido que se suspenderan los vuelos de deportación de migrantes desde Estados Unidos a Caracas, una acción que se implementó para aliviar la presión interna sobre la Administración de Joe Biden debido a la llegada masiva de ciudadanos venezolanos y de otras nacionalidades a sus fronteras.
La elección del 13 de febrero ha sido mencionada por Rodríguez, ya que ese dia quedarán sin efecto las primeras licencias relacionadas con las transacciones de oro venezolano, según una actualización del Tesoro estadounidense. Estados Unidos argumenta que las acciones del presidente Nicolás Maduro y sus representantes, incluyendo el arresto de miembros de la oposición y la prohibición de que los candidatos compitan en las elecciones presidenciales, son inconsistentes con los acuerdos firmados en Barbados en octubre pasado.
La Licencia General 44, que brindaba alivio al sector petrolero venezolano desde noviembre pasado, no será renovada una vez que expire dentro de dos meses y medio.
El gobierno estadounidense insta a Venezuela a regresar a los principios acordados en Barbados, alegando que el chavismo ha violado completamente estos acuerdos, mientras que el chavismo insiste en que los está cumpliendo. Venezuela ha decidido seguir adelante con la celebración de elecciones a su manera, excluyendo a María Corina Machado, quien lidera las encuestas y fue seleccionada como la principal candidata en las primarias.
El jefe del Parlamento, Jorge Rodriguez, ha anunciado que la proxima semana se establecerá la fecha de las elecciones y se definira el proceso electoral. El chavismo no tiene intención de revertir la inhabilitación de Machado, considerada como un proceso amañado y en el que no pudo defenderse adecuadamente.
Esta situación vuelve a llevar las negociaciones entre Washington y
Caracas al punto muerto en el que estuvieron anteriormente, con el riesgo de que la interlocución directa que se habla logrado después de las conversaciones secretas en Dona se cierre nuevamente. Venezuela na denunciado los recientes intentos de chantaje e intromision en sus asuntos Internos por parte del gobierno de Estados Unidos, calificandolos como un ultimátum contra toda la sociedad venezolana. El canciller venezolano Yvan Gil, ha señalado que estas acciones buscan imponer el golpismo y desestabilizar la economía del país.
A medida que se alcanzan objetivos parciales, como la entrega de Alex Saab, aliado del gobierno venezolano e informante de la DEA, y el alivio temporal de las sanciones, el chavismo ha otorgado concesiones ambiguas a la oposición y nuevamente se ha atrincherado. Desde que se impusieron sanciones sectoriales en 2019, el gobierno venezolano ha aprendido a navegar en medio del cerco impuesto por Estados Unidos.
Pedro Tellechea, presidente de PDVSA, ha convocado una rueda de prensa para asegurar que la industria petrolera está preparada para cualquier circunstancia, ante el desafio que supone el regreso de las sanciones.
Tellechea ha señalado que estas medidas también tendrán consecuencias para el pueblo venezolano, ya que el país depende en gran medida de los ingresos petroleros para su economía.
El anuncio del fin de las licencias petroleras por parte de Estados Unidos también ha generado preocupación en otros paises que tienen relaciones comerciales con Venezuela. Algunas empresas extranjeras podrían enfrentar dificultades para continuar sus operaciones en el país sudamericano debido a las restricciones impuestas por Estados Unidos.
En respuesta a esta situación, el gobierno venezolano ha reiterado su postura de que las sanciones impuestas por Estados Unidos son ilegales y una violación de la soberanía del país. También ha llamado a la comunidad internacional a condenar estas medidas y ha anunciado que buscara alianzas con otros países para contrarrestar el impacto de las sanciones.
La situación en Venezuela sigue siendo compleja y polarizada. Mientras el gobierno de Nicolás Maduro se mantiene en el poder y busca consolidar su control, la oposición liderada por Maria Corina Machado continúa luchando por la apertura democrática y la celebración de elecciones libres y justas.


