El senador huilense Carlos Julio González Villa, integrante de la Comisión Tercera del Senado, donde se debatirá la ley de financiamiento, habló con LA NACIÓN sobre la reforma tributaria que radicó el Gobierno Nacional, sus expectativas y las razones por las que la considera inoportuna y alarmante para la economía del país.
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Senador, ¿cómo aprecia la reforma tributaria?
Es una iniciativa inoportuna para el estado actual de la economía, además de excesiva, tiene un carácter confiscatorio y regresivo.
Hemos venido solicitándole al Gobierno Nacional, por todas las vías posibles, que ajuste el monto del Presupuesto General de la Nación, descontando el valor que se pretende recaudar con esta reforma tributaria.
Además, es evidente que un aumento del 11 % en los gastos de funcionamiento y una baja ejecución presupuestal exigen al Gobierno Nacional trabajar con austeridad y mayor eficiencia, en el cumplimiento de las metas que se fijaron.
¿En qué está en desacuerdo y qué medidas podría rescatar independientemente de la postura general de la reforma?
Imponer nuevos impuestos desincentiva la inversión, precariza la formalización laboral y desacelera una economía frágil. El consenso técnico señala que la estrategia de aumentar solo los ingresos, sin un ajuste en el gasto, ha fracasado en el pasado.
El Gobierno Nacional debería enfocarse en la austeridad en los gastos de funcionamiento, ejecutar eficazmente, focalizar la inversión estratégicamente y revisar el tamaño del presupuesto antes de buscar nuevos gravámenes.
Una medida que podría rescatarse es la intención de fortalecer la estabilidad fiscal a largo plazo. Para que esto sea viable, se debe hacer una evaluación rigurosa del impacto macroeconómico y un estudio de alternativas para ajustar el gasto público. El proyecto actual de $26,3 billones replica y duplica una propuesta fallida del 2024, lo que evidencia una falta de realismo político, financiero y técnico.
¿Qué opina sobre medidas puntuales como el aumento o imposición del IVA a los combustibles?
Es una medida particularmente preocupante. El aumento progresivo del IVA a la gasolina y al ACPM del 5% al 19% impactará directamente los costos del transporte, e inmediatamente aumentará el costo de vida en general y afectará negativamente la economía y la competitividad.
Para el desarrollo regional que depende de sectores como la agroindustria y los servicios, el incremento sin duda alguna afectará negativamente.
Usted es del área de la salud y también fue gobernador. Por favor, ¿Cómo aprecia el aumento de impuestos para licores y tabaco y similares?
Desde mi perspectiva, el aumento de los impuestos a licores y tabaco se constituye en un doble riesgo. Si bien un incremento en los precios podría desincentivar el consumo y tener un impacto en la salud pública, también tendría un efecto directo sobre las rentas departamentales.
En el Huila, una parte del presupuesto destinado a salud, deporte y cultura se financia con estos recursos. Una afectación a estas rentas podría comprometer la financiación de programas importantes para nuestra población. Es un dilema entre la protección de la salud pública y el sostenimiento financiero de los programas regionales.
Explíquele a los huilenses cómo será el trámite de esta reforma.
El proyecto de ley de financiamiento fue radicado el primero de septiembre de 2025 en la Cámara de Representantes, a las comisiones Terceras de Senado y Cámara les corresponde adelantar el trámite correspondiente. Hoy, en el Senado, se está realizando la asignación de ponentes.
¿Cómo están los votos en su comisión de Senado?
No hay un ambiente político favorable para su aprobación, al menos en la Comisión Tercera, de la cual hago parte. Estamos iniciando el debate y por supuesto lo daremos punto por punto y con argumentos técnicos, siempre pensando en el bienestar de los colombianos y sugiriendo soluciones que aporten.
Finalmente, ¿cómo ve el ambiente general de esta medida?
En este ambiente de escepticismo, polarización e incertidumbre, haremos el debate de manera clara, seria, técnica y con una visión que interprete el bienestar y la cotidianidad de los colombianos, sus angustias y preocupaciones.
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