Apple Intelligence en China comenzó por fin este miércoles su despliegue.
Apple Intelligence en China comenzó por fin este miércoles su despliegue, con un lanzamiento piloto largamente pospuesto de las herramientas de inteligencia artificial de Apple diseñadas específicamente para los usuarios chinos, según informó la agencia AFP desde Pekín. La compañía intenta así ponerse al día con los fabricantes locales de teléfonos inteligentes en un mercado clave para el gigante estadounidense, dos años después del debut de estas funciones en Estados Unidos.
El lanzamiento de prueba de este miércoles está restringido por ahora a los desarrolladores, pero el acceso público a los servicios de Apple Intelligence en China llegará en diciembre, indicó la empresa en un comunicado difundido el fin de semana. La versión inicial incluye 18 funciones de inteligencia artificial, desde la traducción en vivo de llamadas telefónicas hasta herramientas para resumir y corregir mensajes.
Apple Intelligence en China arranca sin la nueva Siri
El paquete que llega a China no incluye la última actualización de Siri, la asistente del iPhone, uno de los componentes más esperados de la plataforma. Las funciones integradas en los dispositivos se lanzaron por primera vez en Estados Unidos y otros países en el otoño boreal de 2024, en lo que marcó la primera incursión importante de Apple en la inteligencia artificial generativa.
Desde entonces, la compañía se ha mantenido en gran medida al margen del frenesí global de inversiones en IA que protagonizan sus rivales, y el retraso chino se convirtió en el símbolo más visible de esa distancia: mientras los fabricantes locales ya ofrecían asistentes avanzados en sus teléfonos, los iPhone vendidos en China seguían sin las herramientas que Apple promocionaba en el resto del mundo.
Un socio local, Alibaba, y una autorización que llegó en julio
Los estrictos requisitos regulatorios chinos para esta tecnología frenaron el lanzamiento. Las normas exigen que los proveedores de servicios de IA se registren ante el organismo regulador de internet y que utilicen centros de datos locales, con el procesamiento de los datos dentro del territorio nacional. Apple no obtuvo la autorización hasta julio de este año.
A ese obstáculo se sumó otro: los modelos de Google y de OpenAI, que Apple ha utilizado en otros lugares para potenciar sus propias capacidades de IA, no están disponibles en China. Por eso, la empresa anunció que trabajará con un socio chino, Qwen, de Alibaba, para integrar funciones de IA más potentes en los dispositivos, junto con sus propias ofertas básicas.
La alianza con Alibaba refleja la fórmula que las tecnológicas extranjeras se ven obligadas a adoptar para operar servicios de inteligencia artificial en el país asiático: tecnología local, datos alojados en el territorio y supervisión del regulador. El pulso regulatorio sobre la IA también se vive en otras latitudes, como mostró esta misma jornada la decisión de un juez de São Paulo que prohibió a Meta usar contenidos de la prensa brasileña para entrenar su IA.
Un mercado clave donde los rivales locales ya avanzaron
China es uno de los mercados más importantes para Apple y, al mismo tiempo, uno de los más disputados: los fabricantes locales de teléfonos inteligentes llevan ventaja en la carrera de la IA aplicada al dispositivo, con funciones integradas pensadas desde el inicio para el ecosistema digital chino. El despliegue piloto busca cerrar esa brecha antes de la llegada del acceso público en diciembre.
Si el calendario anunciado se cumple, los usuarios chinos de iPhone recibirán en diciembre un paquete de 18 funciones que cubre el uso cotidiano —traducir llamadas en vivo, resumir textos y corregir mensajes— pero todavía sin la versión más avanzada de Siri. La evolución de ese despliegue se podrá seguir en la cobertura internacional de La Noticia De Hoy, donde también se siguen las decisiones judiciales y regulatorias que están redefiniendo el negocio global de la inteligencia artificial.
Por ahora, el paso de este miércoles es limitado —solo desarrolladores— pero marca el fin de una espera de dos años y el inicio formal de Apple Intelligence en China, el mercado donde a Apple más le costó entrar en la era de la IA generativa.