En un día soleado, con una temperatura moderada y una suave brisa que ocasionalmente se intensificaba, Carlos Alcaraz se entrenó este domingo en la pista 11 de Melbourne Park. La cancha estaba llena de espectadores ansiosos por ver al número dos del mundo, a dos días de su participación en el Open de Australia. Su primer partido será el martes, en un horario aún por determinar, contra el francés Richard Gasquet. Durante la práctica, Alcaraz compartió peloteo con Tommy Paul, quien podría convertirse en su rival en octavos de final si ambos avanzan. El estadounidense, conocido por ser un desafío para los tenistas españoles, logró ganarle el set y medio del enfrentamiento.
En este torneo, Carlos Alcaraz no recibe las instrucciones de Juan Carlos Ferrero, quien se encuentra en proceso de recuperación tras una operación de rodilla y permanece en Villena. En su lugar, cuenta con la asistencia de Samuel López, un entrenador atípico reconocido por su personalidad abierta y modestia innata, cualidades poco comunes en el mundo del tenis. Samuel López, uno de los técnicos más antiguos de Equelite (actualmente Ferrero Tennis Academy) desde su creación en 1990, ha tenido éxito previo al llevar a Pablo Carreño al éxito. Aprovechando el receso obligado de Carreño debido a una lesión en el codo derecho, López está brindando su experiencia para apoyar al campeón del US Open y de Wimbledon, formando un equipo efectivo con el discípulo de Juan Carlos Ferrero.
«Va a ser un desafío enfrentar un torneo importante sin Juan Carlos Ferrero. Sin embargo, cuento con Samu, un excelente entrenador que ya trabajó con Juan Carlos cuando jugaba. Confío plenamente en él y creo en su capacidad. También tengo esa confianza en Juan Carlos. Creo que puedo aprender mucho de ambos», expresa Alcaraz, destacando la larga experiencia de López como entrenador.
En la pretemporada en Villena, junto a López y Ferrero, Alcaraz se ha enfocado en perfeccionar su juego, especialmente en el saque. El joven tenista de El Palmar reconoce que, más allá de la velocidad y potencia, busca mejorar la variedad y la colocación en su saque. Reconoce el desafío que representa cambiar la percepción del saque como inicio del punto a verlo como un arma estratégica en el juego. Alcaraz comenta: «En la pista y fuera de ella, creo que todos podemos mejorar. No soy perfecto, así que hay muchas cosas en las que debo mejorar».


